30
Marzo
2020

Nuestra Misión: Donde todo comienza

ATS nació de algo que, como su fundador, siempre he tenido en mi corazón como una misión de vida. Algo que me ha quedado claro, en esencia, sólo en los últimos años, pero que hoy más que nunca siento como una absoluta necesidad de vida; algo que debo y quiero hacer para sentirme literalmente "vivo". Es una misión que puede ser expresada con sólo dos palabras, las más bellas de ser escuchadas en este mundo, que hoy en día las ha olvidado por completo:

 

Redistribuir Riqueza.

 

 

Éste es nuestro dogma, nuestro credo, nuestro último fin. Lograr distribuir los beneficios obtenidos entre todos aquellos que han contribuido para que los mismos se generen, y no sólo entre unos pocos mejores o más afortunados. Porque creemos que es absurdo e inconcebible que en el mundo sólo 26 personas detenten la riqueza de otras 3.800 millones (informe Oxfam). O que, como observamos en la imagen al pié, 0,7% de la población mundial posea más riqueza que el 73,2%.

Pensamos que esto no es aceptable. Personalmente, creo que es algo que se debe combatir, porque de este modo, el mundo se destruye en vez de crecer. ¿Nos hemos preguntado alguna vez qué nos sucedería a todos si millones de personas pudieran estudiar, escribir, crear proyectos de cualquier tipo, emprender una actividad, en lugar de luchar del día a la noche para traer el pan a su mesa? ¿Qué pasaría si esto costara una pequeña parte de la fortuna de los más pudientes? Desde ya, la respuesta es obvia. Como es obvio que estas teorías se deslizan rápidamente hacia ciertas mentalidades políticas de las que estamos muy alejados, y yo ni siquiera comparto. Por el contrario, creo en la meritocracia, y estoy absolutamente convencido de que los mejores merecen mucho más.

Pero entonces ¿cómo hacer para quitar a quien hace más para dar a quien rinde menos?

Se puede: con inteligencia y estrategia, con lógica económica. Es decir, haciendo que los que adhieren a este concepto se beneficien cada vez más, y estén dispuestos a sacrificar voluntariamente una parte de lo que tienen en favor de otros si esto les supone, de todos modos, una ventaja. Ésta es la única manera de obtener la plena cooperación de todos.


 Es solo así que las cosas pueden cambiar.



ATS quiere hacer esto: quiere cambiar las cosas para mejor, para todos. No “sólo para los que más rinden” o por el contrario “a los más desafortunados”. No, en ATS todos deben colaborar de algún modo para poder beneficiarse. Es algo simple, que está al alcance de todos. Algo que no requiere destrezas que no se tienen, ni conocimientos a los que no se ha accedido. ATS no desea partir desde la discriminación. Quiere dar a todos, desde el primero hasta el último. Y a todos pide sólo una cosa:

ser PERSONAS DE BIEN.

Significa no sacar ventaja injustamente, no engañar, no especular sobre los demás. Ser una persona, una persona del todo normal, pero persona de BIEN. Cuando haya en el mundo decenas de millones de individuos que puedan decirlo y demostrarlo, el mundo será distinto al de hoy. Y todos nosotros, los que formamos ATS, podremos estar orgullosos de haber contribuido con una mínima parte. Esto es para nosotros lo hermoso de la vida.

 ¡Bienvenido aquél que comparte nuestra visión!